Una Alcabala gourmet


Si bien hacía falta un restaurante remodelado en La Candelaria, con aires de grandeza, ya no es necesario, pues la vieja Alcabala, ahora vestida con traje de luces debuta con sus más de cincuenta mesas distribuidas en un gran espacio que permite disfrutarla en todo su esplendor.  El cambio vertiginoso, realizado en tiempo record, llegó de la mano de Juan De Freitas, quien desde unos años atrás se inició en estas lides con gran tino, y
olfato de comerciante que muchos alaban en el sector.

La cocina, siempre bien dirigida desde tiempos remotos por Israel Brioso, sigue seduciendo a los visitantes con sus distintas propuestas, y la atención que el personal le pone a la clientela se convierte en el alma de la fiesta.

Según Pedro Flores, el anfitrión más antiguo del local, un restaurante de esta magnitud era necesario en la zona pues cada día son más las personas que van llenando los distintos locales en busca de nuevas ofertas, propuestas y platos que en el caso de la Alcabala, cautivan no sólo por sus precios, sino por la generosidad con la cual surgen desde la cocina que Brioso maneja con la habilidad de un piloto de Fórmula 1.

Bien iluminado y con una docena de televisores con sus grandes pantallas en donde se puede disfrutar de los mejores momentos del deporte nacional e internacional, el local cautiva e invita a disfrutar de toda una variedad de bebidas a precios bastante competitivos  con respecto a otros del mismo tenor.

De Freitas cuenta que si bien la especialidad es la española, en la Alcabala, los invitados tienen la alternativa    de pasearse por toda la carta en donde se aprecian desde los platos tradicionales ibéricos, hasta los más criollito venezolano, así como un toque dominicano que le pone Brioso a sus preparados para recordar su viejo terruño. 

Según los entendidos, la gastronomía dominicana presenta características de una cocina de origen europeo desarrollada en América con influencia africana. Por eso es similar a la de países de habla latina que circundan al Mar Caribe, aunque con ligeras variaciones que vienen dadas de acuerdo a cada región. Ha recibido influencia de otros pueblos y culturas, como es el caso de los inmigrantes de las Antillas Menores quienes utilizan el coco en muchos de sus platos. Brioso incorpora como condimentos una variedad de verduras y vegetales que además de gran gusto,
aportan un alto valor nutricional.

Los ingredientes principales que se emplean en el menú criollo son el arroz, las carnes, los frijoles, los víveres y vegetales. En el caso al que nos referimos, el menú presenta toda una variedad en materia de pescados, carnes, aves y mariscos. El cliente puede disponer desde una ración de tostones con queso a un precio que no excede los 120 bolívares hasta la bandeja variada de pescado para dos personas que podría alcanzar los 1600 bolívares. Más económico lucen las aves y las carnes y las ensaladas.

El aforo de la alcabala es de unas 250 personas sentadas cómodamente. Demás está mencionar su barra cuadrada que puede albergar hasta treinta visitantes en horas del mediodía y noche. Un buen lugar para disfrutar con la familia, Buen apetito.


El local cuenta con un amplio salón con todas sus comodidades, el cual alberga más de cincuenta mesas y una barra bien dispuesta para la conversa con una cantidad similar de butacas para disfrutar de su bebida preferida. La atención en el salón corre por cuenta de Pedro Flores, y la cocina va de la mano de Israel Brioso y  sus más fieles colaboradores como lo son Enrique Valera,  José Rivas, Archi, Irma, Gabriela, e Hilda, entre otros. Ellos cortan, pican, .sazonan, lavan y preparan los más frescos ingredientes para cada plato, pensado y seleccionado con el fin de satisfacer a la clientela.  Buen provecho y feliz día a todas las madres.

Dirección: Entre las esquinas de Alcabala a Cruz de Candelaria. Parroquia
Candelaria. Teléfono: 571-76-02