Esmebar: la mejor paella de La Candelaria

Lo mejor de la Candelaria

Está en la tasca Miami.

"Esmebar", es la nueva administración que dirige la
antigua Tasca Miami ubicada a 50 metros desde la esquina de Candilitos,  frente a las residencias Candoral. Allí, Eduardo Suarez, junto a José Ayala, Antonio Rojas, Luis Briceño , Jhony Márquez y el "gochito" Adolfo Rojas, su viejo equipo del restaurante la Alcabala, acaba de inaugurar un local que causa furor en la Candelaria y que desde ya augura un triunfo a sus nuevos anfitriones. El local se llevó varios meses en su decoración  y cuenta con una excelente barra que recibe a unos doce visitantes en sus butacas de madera renovada, y otros sesenta invitados en sus quince mesas bien dispuestas para el deguste de lo mejor de su carta. Por supuesto bajo tendencia española.Las pantallas de televisión presentan una ubicación privilegiada para que la clientela se entretenga con sus deportes favoritos.

El lugar, a pesar de ser pequeño, luce cómodo y relajante, aún cuando en horas del mediodía recibe a una abultada clientela. Amigos que apenas conocieron de la apertura surgieron de la nada tal cual las serpentinas del sombrero de un prestidigitador.

El menú varía a diario y reúne las típicas propuestas de entrada, platos fuertes y postres. En lo que a las entradas se refiere, las sopas y cremas llevan la voz cantante, aunque el cliente puede optar por algunos mariscos, champiñones, queso y jamón serrano, chorizos y chistorras.

En el segundo renglón se encuentran las carnes, las aves y los pescados, así como las diversas propuestas en mariscos.  De igual manera
la clientela puede disfrutar de los diversos platos de arroces como las paellas en sus versiones tradicionales, así como de los asopados de "frutos de mar. O bien, si se trata de grupos familiares, se puede optar por la fideguada, que al igual que los arroces surgen abundantes y glamorosos desde una cocina dirigida por manos prodigiosas.

En materia de carnes, destacan el cocido gallego, el churrasco, las chuleticas de cochino, el cochinillo, la ternera, y la parrilla en sus cuatro versiones: de lomito, de pollo, de mariscos o la tierra y mar, combinaciones que a toda vista lucen atractivas para las tardes de los viernes.

En materia de pescados, sobresale el parguito frito con tostones, la rueda de carite con papas al vapor, el churrasco y la rueda de mero. Además de la rueda y el churrasco de atún. Los mariscos también están a la orden del día y la clientela pude degustar desde los camarones enchilados, al ajillo, hasta los calamares en su tinta, pasando por el pulpo a la gallega, el cual por su alto precio no luce muy recomendable.

Los postres varían de acuerdo a los proveedores, pero siempre el quesillo de la casa está a la disposición, así como frutas y pastelería  fresca.

El local luce familiar, accesible en precios y bueno en ofertas, así como en la atención dispensada por el personal encargado del salón y de la barra. Buena recomendación para los habitúes de la parroquia.

Dirección: Esquina de Candilito y Candoral, a media cuadra de la avenida Urdaneta. Parroquia Candelaria,