Degustando lo mejor de Candelaria

 

Desde la esquina de Puente Anauco hasta Tracabordo, y desde Pelelojo a Urapal, con una parada estratégica en Cruz y Candilito,  el visitante de la Parroquia Candelaria, puede escoger entre una serie de locales, cuyos sabores y olores van desde lo típicamente español,  pasando por la tradición italiana, hasta lo más criollo de nuestra cocina artesanal. Así tenemos que subiendo desde la esquina de Peligro hasta la esquina de Urapal, el primer local para disfrutar de un exquisito almuerzo se llama Guernica. La mejor recomendación en pescados, es el Lomo de Mero y el lomo de Bacalao. En cuanto a carnes nadie se decepciona con la pierna de cordero. Siguiendo la ruta se llega a La Cita, en donde nos espera una barra amigable y una carta inmensa, en donde escoger se hace difícil, a menos que sigamos las sugerencias del Chef Iginio Alonzo.  En la esquina de Alcabala hay que plantearse el reto de si bajar hacia el este para tropezarse con Puente Anauco o bien dirigirse hacia la esquina de la Cruz . La primera opción nos lleva dos locales llenos de gusto como lo son Il Pappardelli y la Casa Bermeo, la segunda alternativa nos conduce a la recién remodelada “Alcabala” donde es un honor degustar la propuesta de Israel Brioso. Si decidimos seguir hacia el norte, desde Alcabala hasta Urapal, el caminante podrá disfrutar de tres ingeniosos locales: La Tertulia, El Arenal y la Carabela. El primero de los mencionados es famoso por su turbante de Mero, el segundo cuenta con un estupendo cocinero como lo es Adelino Gómez, quien siempre tiene buenas sugerencias para satisfacer paladares exigentes y el tercero está bajo las mano milagrosas de   Baldomero y  Gustavo Graterol quienes a diario presentan un menú ejecutivo sumamente amigable al bolsillo.

Entre El Arenal y la Carabela, se encuentra el Achurí y a unos veinte metros está el Pozo Canario. En el primero, es recomendable disfrutar de los arroces y en el segundo lo mejor es preguntar por Fernando, un anfitrión de armas tomar,  para que les hable de las ofertas del momento. Llegando a Urapal el caminante puede decidirse si correr hacia el este y encontrarse con la tradicional comida portuguesa en La Rampiña, o encaramarse hacia el oeste para deleitarse con las carnes del Montana Grill. Cruzando la avenida Urdaneta, hacia Candilito, es obligado pasar a saludar a Eduardo Suarez y a los hermanos Briceños en Esmebar. Allí, el mejor y más sustancioso plato es el cocido gallego.    Regresando a la esquina de la cruz y en vía hacia Ferrenquín,  la mejor sugerencia es el Barco de Colón sus dos espacios fastuosos para desde allí, bajar al sur, sobre la esquina de Tracabordo para converger con La Cocina de Francy  Moncada y sus exquisiteces mantuanas.